el Modelo de Responsabilidad Personal y Social (MRPS)
implicados (al ser una propuesta interdisciplinar), tienen que preservar una relación y comunicación positiva con el alumnado. La figura docente va a ser clave para asimilar y consolidar comportamientos relacionados con su responsabilidad. Por último, desde la fase 1 de la propuesta, se va a tratar de contar a las familias para que puedan implicarse en la medida que les sea posible. Ante una mayor conexión con diferentes activos que promuevan conductas responsables, mayor se adquirirá el aprendizaje a la vez que se desarrollarán valores y habilidades sociales. Por último, se propondrán acciones (el propio evento del Tree-Athlon puede ser un ejemplo de ello) que favorezcan la transferencia de los aprendizajes fuera del aula y a su contexto cercano. Las últimas fases que se proponen en la propuesta son claves para recapitular y consolidar los aprendizajes adquiridos. 3.2.3. El Modelo de Educación Física Relacionada con la Salud (MEFRS) Como se ha hecho mención en el apartado 2 de este capítulo, el MEFRS tiene por objetivo el desarrollo de identidades activas en el alumnado, haciendo que valore la importancia que tiene ser físicamente activo, y teniendo la responsabilidad de ser promotores de la práctica de actividad física de forma individual y en su entorno social (Julián et al., 2021). A lo largo de la propuesta se van a trabajar las características del MEFRS que se especifican en la tabla 1. En primer lugar, se destaca que se van a ceder autonomía y responsabilidad al alumnado. Esto casa con lo que se ha expuesto anteriormente referente al MRPS, y es que el alumnado va a tener la oportunidad de decidir acciones desde el principio, así como de desarrollar diferentes dinámicas siendo el protagonista del proceso. Acompañando dicha autonomía, durante la propuesta es necesario incluir debates que hagan que el alumnado sea crítico hacia la práctica de actividad física. Por ejemplo, aprovechando el recordatorio de las sesiones relacionadas con la carrera de larga duración, se ha de hacer énfasis en que el objetivo de la propuesta no es alcanzar un nivel que indique que tienen una “buena o mala salud física” con el que se le va a evaluar, si no que se va a incidir en que cada persona tiene una capacidad, y el objetivo es mejorar en base a ella y mantener “su ritmo uniforme” en el reto planteado. En relación con esto, se va a tratar de buscar que las dinámicas y actividades que se propongan resulten desafiantes en función de lo que puede aportar cada persona, de forma que puedan ser motivantes para ellos, asegurando a su vez un clima positivo en el que todos participan y se apoyan. Es muy importante que a nivel docente el discurso apoye que se genere ese clima, enfatizando que el alumnado pueda sentirse competente durante las sesiones. Para ello, fijar los criterios de aprendizaje de forma clara en función de los objetivos fijados (en los que va a poder participar el alumnado), ayudará en dicho proceso. También se tendrá en cuenta implicarlo en su propia evaluación. En este sentido, sí que es necesario fijar qué aprendizajes se va a querer que el alumnado aprenda. En Julián y Peiró-Velert (2024) se destaca la oportunidad de apuntar ciertos aspectos sobre los aprendizajes a desarrollar al aplicar el MEFRS, en los que es necesario incidir para que la propuesta del Tree-Athlon se aproveche al máximo. En la presente propuesta, se va a profundizar en abordar cinco tipos de aprendizajes diferentes, que vienen resumidos en la Figura 4.
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